Centro de terapias Om Reiki                                                                                                                                    Escuela Reiki de Asturias                                           

                                                            

 

El balde chino 

Una anciana señora china poseía dos grandes baldes, suspendidos en cada extremidad de una vara, que ella cargaba en su espalda.

Uno de los baldes estaba rajado y el otro era perfecto. 

Este último estaba siempre lleno de agua al fin de la larga caminata desde el torrente hasta la casa, en cuanto el rajado llegaba medio vacío.

Por largo tiempo esto fue así, con la señora que llegaba a la casa con solamente un balde y medio de agua.

Naturalmente el balde perfecto estaba muy orgulloso de su propio resultado y el pobre balde rajado tenia vergüenza de su defecto, de lograr hacer sólo la mitad de aquello que debería hacer.

Después de dos años, reflexionando sobre su propia y amarga derrota por estar rajado, el balde habló con la señora durante el camino:

Tengo vergüenza de mi mismo, porque esta rajadura que tengo me hace perder la mitad de el agua durante el camino hasta tu casa”!

La anciana sonrió: 

“Has observado que lindas flores hay solamente en tu lado del camino?"

- ”Yo siempre supe de tu defecto y llevando planté semillas de flores en tu lado en el camino."

“Y todos los días, cuando regresábamos, tú las regabas.”

“Por dos años pude recoger aquellas bellísimas flores para adornar la mesa!"

“Si tú no fueras como eres, yo no habría tenido aquellas maravillas en mi casa!"

autor desconocido

“Cada uno de nosotros tenemos algún defecto.