Centro de terapias Om Reiki                                                                                                                                    Escuela Reiki de Asturias                                           

                                                            

 

Limpiar piedras energéticas

Las piedras o gemas tienen propiedades para ayudarnos de diferentes formas, tanto a nivel físico como mental.  Para ello hay que programarlas, decirles qué es lo que tienen que hacer exactamente.  Cada una tiene diferentes propiedades por si sola y vibra de forma diferente.

Primero hay que limpiarlas y después programarlas.

Todas las piedras deben limpiarse de posibles energías negativas para que afecten nuestro bienestar o el de nuestros pacientes. Es importante porque muchas personas la han tenido en sus manos antes de llegar a ti y por lo tanto, ha estado sujeta a campos de energía positivos y negativos. Por este motivo, es necesario purificarla.

Se pueden limpiar varias piedras a la vez y con el mismo método. No obstante puede ocurrir que percibamos la necesidad de tratar de forma individual alguna de ellas.

Las piedras muy porosas pueden quebrarse con facilidad si usamos agua. Usa otro sistema.

Con agua

Colocar el cristal directamente bajo un chorro de agua y visualizar como su negatividad la va arrastrando el agua que cae sobre ella. Lo ideal es sumergirla en agua de ríos o de mar, ya que al estar en un constante movimiento tienen una gran energía.
Hay que tener cuidado a la hora de seleccionar cómo lo hacemos pues  algunos minerales pueden llegar a ser solubles en agua. En caso de duda preguntar donde compres la piedra.

Con sal

Debemos colocar el mineral en un recipiente repleto de sal. La piedra ha de quedar de forma que tanto por arriba como por abajo y sus lados esté envuelta por la sal. La sal absorbe la negatividad residual que tengan los cristales.
Dejarlo durante varios días y después lavarla bajo el chorro del agua corriente y dejar secar al sol. Algunos minerales pueden ser susceptibles de sufrir cambios de color al estar expuestos al sol durante largos periodos. En ese caso utilizar una luz indirecta.

Con agua y sal

Inmersión en agua y sal: Para ello hacemos una mezcla de agua y sal en un recipiente, sumergimos el mineral en la mezcla y lo dejamos durante un día entero.

En algunos casos la luz de luna ayuda a esa limpieza mientras están sumergidos. Lo ideal es  aprovechar las noches de luna llena, ya que los minerales se cargan con más energía y quedan limpios de la negatividad.

Lavamos con agua corriente y los dejamos secar al sol.

Con Incienso

Este método se recomienda para todo tipo de piedras ya que no las deteriora. Encendemos un incienso y ponemos la piedra sobre el humo, que lo envuelva, y visualizamos que el humo se lleva todas las impurezas y malas energías.

Con otras piedras

Algunas piedras como la cornalina o el cuarzo transparente tienen la propiedad de limpiar y purificar otras piedras. Actúan de forma muy simple. Todo lo que tienes que hacer es colocar una de estas piedras en la bolsa donde guardas las demás.

Con sol

La luz del sol limpia y recarga nuestros cristales. Para ello dejamos unas horas el mineral expuesta a sus rayos.

Ten en cuenta que algunos minerales pueden hacer efecto lupa y quemar algo.

Con sol y luna

Con este método de limpieza escoger, preferiblemente,  una época del año con bastante sol y a la vez luna llena, si se puede. Dejamos los cristales al aire libre para que estas dos energías lo limpien durante 24 horas. Si podemos dejarlos en contacto con la tierra, mucho mejor.

Con drusas de cuarzo

Las drusas están formadas por múltiples cristales que se refuerzan entre ellos, por eso no hay necesidad de limpiarlas pues ellas mismas lo hacen.

Colocar los cristales sobre las drusas de cuarzo durante varias horas y se cargarán de energía.

Con péndulo

Este método lo pueden usar quienes conocen técnicas de psicometría o radiestesia. Una vez estemos preparados interiormente colocamos el péndulo sobre la gema y empezará a oscilar a la izquierda. Lo detenemos y pedimos que se cargue con energía positiva la piedra. El péndulo empezará a oscilar a la derecha. Cuando se pare ya está listo para usar.

Tierra

Para ello debemos enterrar el mineral en plantas (en la maceta). Dejarla aproximadamente una semana. Limpiar la bajo el chorro de agua corriente para eliminar los restos de tierra. La dejamos secar al aire libre, al sol o a la luna.

Congelación

En introducir el mineral. envuelto en una tela, en el congelador.
Dejarla al frío unas dos horas antes de sacarla. El frío hace que la estructura cristalina de la piedra curativa se encoja y por tanto expulse la energía negativa. Con este procedimiento no hace falta cargarla al sol ni nada.
Cuidado con olvidar la piedra en el congelador, ya que al sacarla muy fría se puede partir al contacto del ambiente que es más cálido.