Centro de terapias Om Reiki                                                                                                                                    Escuela Reiki de Asturias                                           

                                                            

 

Ónix.

Llamada "Piedra de  la Buena Conducta", representa el Punto Cero, el Gran silencio Universal, el Gran sueño de Dios. Es totalmente negra y representa la dimensión que esta más allá de la vida terrestre y en su negro abismo reina la igualdad absoluta de la Unidad Primordial.

Es la gran protectora. Su sombra es la ignorancia y atraídas por esta ignorancia y no por la sabiduría que se oculta tras su oscuridad, las entidades no evolucionadas, las energías desequilibradas tienden a acercarse al onix. Esta es su trampa pues la piedra atrae magnéticamente las malas fuerzas y las energías negativas que estén dentro nuestro o que llegue a nosotros desde afuera, cualquier ataque psicológico o psíquico; las absorbe y las disuelve en el abismo de la nada y son disueltas por esta piedra llena de trucos.

Está bajo la regencia de Plutón que se encarga de la vida y la muerte de todos los procesos.

En su oscuridad alberga una gran sabiduría, aquel que la comprenda comprenderá la vida y la muertey es la voz que guarda el conocimiento supremo de la divinidad y la puerta para las respuestas a los mas venerables misterios. Como austera conocedora de los misterios de la vida y la muerte ésta piedra transmite seriedad, humildad y confianza.

Corresponde al Chakra Raíz y ayuda a asentar la energía, anclarse, aterrizar en este plano físico y en la realidad cotidiana. Es ideal para despojarse de los miedos. En su poder vibratorio posee la capacidad de estabilizarnos, mitiga el terror a lo desconocido y  favorece la meditación. Protege a su portador bondadosamente, purifica su aura y con valor lo libra de todo mal.

Al entrar en contacto con el ónix las personas negativas pierden su energía y sienten cómo su poder se debilita. Ésta absorbe el ataque y lo anula.

Es bueno usarla una vez a la semana para limpiar el aura y cuando sepamos que vamos a encontrarnos con personas o situaciones negativas (visitas a hospitales o funerarias, etc.).

El portador, sin apenas darse cuenta y durante su contacto con la piedra, verá cómo se aclaran muchas de sus dudas, verá aumentar su fuerza espiritual y recibirá vibraciones de esa serenidad especial que proviene de un conocimiento íntimo de la verdad.

Después de una visita de personas negativas en tu casa puedes ponerlas por los rincones o donde estuvo la persona para limpiar el lugar. Cuando nuestros pensamientos no son positivos o cuando hubo discusiones, nos limpiará y limpiará los espacios. Colocándola debajo de la cama te librará de pesadillas y absorberá de tu inconsciente lo que las genera.

Desde lo profundo de su oscuridad te hablará e inspirará las respuestas a muchas dudas espirituales.

En la casa donde hay un ónix reinará la fraternidad al absorber todo aquello que pueda provocar desarmonía.

Disuelve las energías perturbadoras pero en ocasiosnes puede llegar a sobrecargarse. Te avisará para que la limpies através de tu intuición o la podrás ver opaca y sin brillo. Es importante limpiarla cada vez que se la utilice, y no debería utilizarse junto con otras piedras, ya que emite sus propias vibraciones de una forma muy marcada.

Es una piedra básica para tener y usar con frecuencia ya que limpiará todo tu ser de todo lo que te bloquea o todo lo negativo que de afuera te alcance.

Tiene la capacidad de conectarnos con la tierra, y para ese propósito deberíamos llevarla siempre encima.

Es muy utilizada por personas que sufren melancolía. Genera perseverancia y humildad, controla las pasiones, protege contra accidentes.

Se usaba como amuleto para reforzar y agudizar la vista. En el plano físico es ideal para los disturbios circulatorios y los problemas de audición. Ayuda a curar constipados, resfriados y gripes. Es un excelente anticonvulsivo, antitusivo, tónico, fortificante y emoliente.  Fortalece la piel, las uñas, el cabello y sana llagas purulentas.

Equilibra las polaridades masculinas y femeninas, fortalece los huesos, la energía sexual, fortalece uñas y cabello, evita preocupación sobredimensionada y actúa sobre el chakra raíz.

Desarrolla autoaceptación, autenticidad, sinceridad, relajación, encuentro con la propia identidad, sana ambición y sanas esperanzas. Corrige la excesiva competitividad, la indecisión y la volubilidad, ansiedad e hiperexcitación, hipocondría, dificultades digestivas, dispepsia e hiperacidez, convulsiones, epilepsia y enfermedades oculares.
Puedes probar en casa su efectos terapéuticos. Túmbate en el suelo con las piernas y los brazos estirados, las palmas de las manos hacia arriba. Coloca un ónix negra sobre el chakra del pubis (sacro) y cierra los ojos.

Centra la atención en la respiración, aflojando el cuerpo cada vez más. Cuando estés relajado rescatarás  de la memoria momentos de felicidad, de risa, de bienestar y te recrearás en ellos. No tengas prisa. Céntrate en ser feliz sintiendo la energía del ónix en tu chakra raiz y cómo se extiende a lo largo de tu cuerpo.

Para acabar haz varias respiraciones profundas sintiendo como una luz brillante te rodea y purifica tu  contorno.