Centro de terapias Om Reiki                                                                                                                                    Escuela Reiki de Asturias                                           

                                                            

 

Ansiedad y remedios naturales.
 

En algún momento de nuestras vidas hemos sentido ansiedad. Si se convierte en una sensación difusa e indeterminada de angustia o miedo, desproporcionada con la posible amenaza que lo provoca o surge el deseo de huir sin saber cuál es el verdadero peligro, requiere de especial atención

Sus orígenes pueden ser fisiológico, reacción de un medicamento, abuso de sustancias, drogas, desordenes glandulares, hipoglucemia y enfermedades cardiovasculares.

Psicológico: es un trauma subconscientemente escondido. Puede ser un trauma personal de infancia o adolescencia, un accidente, un desastre natural, etc.

Entre sus síntomas destacan:

Insomnio, sueño inquieto, despertar fácil.
Mareos, temblor del cuerpo.
Respiración acortada.
Incapacidad de mantenerse quieto en un sitio.
Tensión, irritabilidad, preocupación, desesperación.
Incapacidad de pensar con claridad.
Las mujeres pueden experimentar aumento de los síntomas premenstruales.
Frecuencia respiratoria y cardiaca aumentada. Palpitaciones fuertes.
Nudo en la garganta, boca seca.
Tensión en el pecho, calambres intestinales.
Sensación de hormigueo de las extremidades, contracción muscular.

Aunque existen remedios caseros y naturales que pueden ser utilizados para combatir la ansiedad en situaciones comunes, es aconsejable visitar un especialista. Los casos graves siempre deben ser atendidos por un médico.

Remedios populares

1: Hervir tres cucharadas de avena en ¼ litro de agua que deberá tomarse una taza antes de cada comida.

2: Para la ansiedad y tensión posparto, se puede elaborar una infusión con 1 cucharadita de melisa o toronjil seca y 1 taza de agua. Para ello, llevar el agua a ebullición, retirarla del fuego y añadir la melisa. Dejarla reposar unos minutos y colar. Se debe tomar 3 tazas al día en caso de ansiedad.

3: Aquellas personas que sienten ansiedad por la comida pueden elaborar una infusión de lúpulo con una cucharadita de esta flores y un ½ vaso de agua. Se debe llevar el agua a ebullición y retirarla del fuego y es cuando se debe añadir el lúpulo y dejarlo reposar unos minutos. Por último, colar. Se toma al sentirse ansioso, pero no más de 2 o 3 tazas al día.

4: Es famosa la valeriana para combatir la ansiedad. Se debe tomar una taza de la infusión de siete a quince gramos de raíz de valeriana para medio litro de agua antes de dormir.

5: Un excelente sedante y somnífero suave es la infusión de las hojas de naranjo.

6: Se puede tomar una infusión de tilo la cual se puede elaborar antes de dormir.

7: Un buen remedio es tomar jugos como de zanahoria, espinaca, remolacha, perejil una o dos veces al día.

8: Mezclar, en un recipiente, 5 gotas de esencia de lavanda, 4 gotas de esencia de mandarina y 5 gotas de neroli azahar o flores de naranjo y luego agregar 2 cucharadas de aceite de joroba. Con esta preparación se da masajes en el plexo solar (abdomen), y a lo largo de la columna vertebral con el fin de disminuir la ansiedad. A esta misma mezcla se puede agregar 2 cucharadas de sal, diluir en una jarra de 1 litro de agua caliente y colocar en la bañera para un baño de por lo menos 15 minutos.

9: La pasiflora (conocida también como Flor dela Pasión) es una planta conocida por sus efectos calmantes naturales. Combinada con bálsamo de limón y lavanda (tónico natural del sistema nervioso), se obtiene un remedio muy potente a la hora de aliviar la ansiedad y el pánico.

Recomendaciones:

Escuchar música suave puede ayudar a reducir la ansiedad.

Caminar y cuando se encuentre un árbol, elegir uno grande y fuerte; abrazarse a él durante 5 minutos.

La oleada de energía que recibirás te «cargará las pilas» y reducirá la ansiedad.

Conversar con un familiar o amigo para disipar la tensión.

Descansar bien (si se puede, hacer siestas durante el día).

Aprende técnicas de relajación y meditación.

Tomar vacaciones en lugares tranquilos como montañas o campos. Evita concurrir a lugares ruidosos o con exceso de personas.

Caminar en áreas abiertas, parques, playas, campos, etc., y hacer con frecuencia ejercicios como natación o bicicleta.

La alimentación recomendable debe mantener un buen balance de azúcar en sangre y evitar los azúcares refinados (dulces, pastas, pan blanco, tortillas). Éstas deben ser reemplazadas por carbohidratos compuestos como el pan integral o negro.

Evitar tomar bebidas con cafeína (café, sodas o té negro), chocolate o bebidas alcohólicas.

Consumir frutas frescas y vegetales: melocotones, espárragos, brócoli, frutas secas, ajo, vegetales de hojas verdes, legumbres, yogurt, etc.

Comer pescado como el salmón