Centro de terapias Om Reiki                                                                                                                                    Escuela Reiki de Asturias                                           

                                                            

 

Olor en los pies.

No es un problema de salud grave pero quienes lo sufren ven su vida afectada en gran medida.

Los rayos UV de la luz solar, directamente sobre los pies pueden ayudar a eliminar las bacterias que causan el mal olor. Por  tanto, cada vez que tengas tiempo, siéntate afuera y permite que tus pies disfruten de un poco de sol. Repite el proceso por una o dos semanas y notarás la diferencia. 

1. frotar aceite de lavanda en los pies antes de acostarse a dormir. 

 

2: cubrir los pies con bicarbonato de sodio y luego colocarse las medias o calcetines. Dejar actuar por 1 hora y enjuagar. También puedes remojar tus pies en un cubo de agua tibia con bicarbonato de sodio, durante 15-20 minutos cada noche.

3: disolver una cucharada de bicarbonato de sodio en 1 litro de agua. Remojar los pies en esta solución 2 veces a la semana durante 15 minutos por sesión.

4: mezclar 2 litros de agua tibia y una taza de vinagre de manzana y remojar los pies 20 minutos.

5: aplicar gel de aloe vera en los pies y dar suaves masajes.

6: poner talco en los dedos: después de lavarse aplicar un poco de talco para pies o fécula de maíz.

7. toma salvia seca y triturada y ponla dentro de tus zapatos y calcetines para que absorba los olores y deje atrás un agradable aroma verde. Otra forma de utilizar la salvia es remojando los pies durante 15 minutos en una infusión de la hierba. El ácido tánico presente en el té de salvia reducirá el sudor que causa mal olor de pies. 

8: preparar una infusión con 3 ó 4 bolsitas de té negro a fuego lento en 1 litro de agua durante 10 minutos. Dejar enfriar o añadir agua fría para entibiar y sumergir los pies unos 20-30 minutos. Repetir 1 vez al día durante 1 o 2 semanas. Repetir el procedimiento 2 veces por semana para evitar que el olor vuelva a presentarse.

9: las sales de Epsom puede minimizar el olor porque pueden extraer las toxinas de la piel. Tomar 1/2 cubo de agua tibia y mezclar con 2 cucharadita de sales de Epsom. Sumergir los pies 10-15 minutos. Es preferible hacerlo antes de ir a dormir.

10: remojar los pies en una solución hecha con 1 litro de agua y 1/4 de taza de bicarbonato de sodio, durante 15 minutos.

11: verter en un recipiente 2 litros de agua y el jugo exprimido de 4 limones. Sumergir  los pies durante 20 minutos.

12: mantén los pies secos poniendo un poco de harina de maíz en los pies antes de poner los zapatos. Absorberá el exceso de humedad, ayudando a eliminar el olor. Los pies han de estar  totalmente secos antes de aplicarte el almidón o quedarán pegajosos.

13: remojar los pies de 10 a 20 minutos 2 veces diarias en una solución de acetato de aluminio.

14: hervir 3 cucharadas de cola de caballo en una taza de agua 5 minutos, dejar enfriar y agregar agua para un baño tibio de pies de15 a 30 minutos de 2 veces diarias.

15. rocía el interior de tus zapatos con el bórax para mantener el olor de tus pies bajo control. El bórax pueden matar las bacterias que causan el mal olor. Después de algún tiempo, el polvo desaparecerá. Repite el procedimiento si es necesario. 

16. puedes utilizar vinagre (blanco). Prepara una mezcla de vinagre y agua caliente, y sumerge los pies de 5 a 10 minutos. Para finalizar, lava bien tus pies con jabón para eliminar el olor a vinagre.

17. ralla finamente una raíz de jengibre mediana. Coloca la ralladura en una tazón con agua y hierve por 10-15 minutos. Con la ayuda de un filtro de café, cuela la solución. Utiliza el líquido resultante para masajear los pies suavemente, cada noche antes de irte a la cama. Repite el proceso diariamente durante dos semanas para obtener resultados positivos. Recuerda guardar el líquido en la nevera.

Recomendaciones

 

Usa zapatos adecuados: los zapatos cerrados agravan el problema, creando el medio perfecto para que crezcan las bacterias, lo que causa más olor y más sudor. Se debe seleccionar sandalias y zapatos de puntas descubiertas cuando sea posible.  Usa zapatos de materiales porosos (cuero o tela), evita los de caucho y plástico que no permiten a los pies respirar con facilidad.  No uses los mismos zapatos 2 días seguidos, pues tardan al menos 24 horas en secarse por completo. Ideal cambiarlos 2 veces al día.

Mantenerse tranquilo ya que las glándulas sudoríparas de los pies tienen tendencia a responder a las emociones o tensiones.  Si sufres de estrés puede desencadenar una sudoración excesiva y producir más olores.

Lava frecuentemente las zapatillas deportivas: cuando se realiza ejercicio todo el cuerpo suda y lo más probable es que las zapatillas atléticas estén húmedas. Lavarlas con frecuencia y no usarlas hasta que estén completamente secas.

Es probable que tengas que probar unas cuantas recetas hasta encontrar la solución que realmente funciona para ti.