Centro de terapias Om Reiki                                                                                                                                    Escuela Reiki de Asturias                                           

                                                            

 

Uña de Gato.

Es una parra que crece en Perú, conocida por su concentración de alcaloides, de los cuales por lo menos 6 son capaces de aumentar el nivel de inmunidad hasta un 50%. Se ha documentado clínicamente la acción de 5 de los alcaloides, por sus efectos contra la leucemia, tumores, úlcera e infecciones y artritis.

Propiedades:

Inmunoestimulante: activa el sistema defensivo e inhibe los procesos tumorales.

Antiinflamatoria: en la artritis.

Antimutagénica y citostática: útil en el tratamiento del cáncer.

Depurativa intestinal y renal: diverticulosis, colitis, hemorroides, fístulas, gastritis, úlceras, parasitosis, desequilibrios de la flora intestinal, enfermedad de Crohn, incontinencia y desórdenes renales.

Inhibidora de la coagulación: previene y reduce el riesgo de problemas cardiacos, baja la tensión arterial, aumenta la circulación, inhibe la formación de placa en las paredes de los vasos circulatorios del corazón, cerebro y arterias.

Alergias químicas o al polen: en bronquitis y asma.

Antiviral: herpes genital, herpes zoster, virus del SIDA, candidiasis sistémica. Se ha visto que si se mezcla con AZT (quimioterápico) impide que se multiplique el HIV y detiene el desarrollo de células cancerosas.

Reduce los efectos de la radioterapia y quimioterapia asociados en el tratamiento del cáncer.

El uso tradicional era hacer un té del ladrido interno de la parra. Los herboristas la ofrecen en cápsulas de ladrido seco pulverizado, como un extracto fluido para usar bajo la lengua, como bolsas de té y como ladrido y raíz de volumen para hacer té. Es difícil de saber la mejor dosificación. Además no hay ninguna manera de regularizar la concentración de los ingredientes activos de la uña de gato. Contiene por lo menos seis químicos que se supone que tienen los beneficios de salud.

No deben usarse por las mujeres embarazadas, niños o por personas con desórdenes inmunes como la esclerosis múltiple.