Centro de terapias Om Reiki                                                                                                                                    Escuela Reiki de Asturias                                           

                                                            

 

4 leyes y 1 regalo

Algunos conceptos legendarios, indican que si fuésemos capaces de comprender cuatro leyes esenciales, aceptaríamos mejor los cambios cotidianos que suceden a lo largo de nuestra vida. 

1ª ley

Ninguna persona aparece en nuestra vida por mera casualidad, todas interactúan, se relacionan  y comparten nuestro espacio y tiempo por algo. Todas son necesarias para hacernos comprender y evolucionar.  "La persona que llega a nosotros es la persona correcta".

2ª ley

Nada, absolutamente nada de lo que nos ocurre  en nuestra vida podría haber sido de otra manera. "Lo que  nos sucede es la única cosa que podía haber sucedido". Aunque a nuestro cerebro y a nuestro corazón le cueste aceptarlo y prefieran gastar tiempo pensando; "Tal vez si hubiese hecho otra cosa... me hubiese sucedido otra... etc."  la realidad es que hasta el detalle más insignificante ocurre para que aprendamos una lección y podamos continuar el camino. Todas nuestras situaciones, absolutamente todas nos enseñan a crecer.

3ª ley

Cuando realmente estamos preparados para que las cosas nuevas empiecen a formar parte de  nuestra vida, es allí cuando comenzarán. En ese instante. Será el momento adecuado. Ni antes ni después. "Si estamos abiertos mentalmente a asumir  nuevas propuestas, entonces ese momento será el preciso y el correcto". 

4ª ley

Invita a la reflexión unos instantes.

"Cuando algo termina, termina". Así de simple y de sencillo. Cuando algo concluye en nuestra vida, debemos de asumir que finaliza  para enriquecer nuestra evolución y aprendizaje. Po lo tanto, es mejor olvidarlo, avanzar contentos por habernos beneficiado con esas experiencia y evitar desgastar tiempo y  sentimientos  pensando si fue mejor o peor, correcto o incorrecto.

El regalo. 

Si un día tenemos que escoger entre el mundo y el amor, debemos de recordar: Si escogemos el mundo quedaremos  sin amor, pero si escogemos  el amor, con él conquistaremos al mundo