Centro de terapias Om Reiki                                                                                                                                    Escuela Reiki de Asturias                                           

                                                            

 

Búho: amuleto de suerte y protección

Una de las aves más asociadas a la cultura celta es el búho. Se decía de él que era el portador de la suprema sabiduría.

La leyenda dibuja a Merlín casi siempre con un búho en su hombro y en muchas culturas se pensó, tal vez porque hay pócimas que se elaboran con los ojos de esa ave, que las brujas y hechiceras se valían a de ellas para enviar sus maleficios a distancia.

Pero lo cierto es que los Druidas tenían la seguridad de que ese pájaro atraía la lucidez a sus mentes, la intuición y la facultad de adivinar.

Con sus plumas y con su sangre dibujaban muchos de los anagramas, símbolos y amuletos de protección, sobre todo aquellos con los que intentaban curar las enfermedades.

En las pócimas que elaboraban antes de las batallas para dar de beber a sus soldados incluían huevos de búho y en los días en que la Luna Creciente consagraba sus plumas para hacer de ellas un amuleto de suerte, una muralla de protección contra los enemigos.

En nuestros días hemos recuperado los valores mágicos de los búhos y los usamos como amuletos protectores. Si no a ellos, si a su representación.

Se dice que no pueden entrar las malas energías, ni el mal de ojo, ni la envidia, en un lugar presidido por el símbolo de un búho. Siempre y cuando esa imagen este elaborada con materias nobles. Algún mineral, madera, metal, cerámica…

Si crees que alguien está enviándote malas vibraciones debes llevar el símbolo del búho colgado de tu cuello. Si piensas que en tu casa se están instalando negatividades una figura de búho cerca de la puerta no las dejará pasar.