Centro de terapias Om Reiki                                                                                                                                    Escuela Reiki de Asturias                                           

                                                            

 

La magia de las velas de miel

Las velas de miel son bastante desconocidas así como sus magnificas cualidades y aplicaciones en la magia.

Si están fabricadas con la miel legítima y la cera pura de abejas, tienen en sí mismas una energía inmensa que bien aplicada puede conseguir enormes logros.

Se dice que prender una vela de miel es atraer la energía del Sol hacia un lugar, persona o situación. Esa energía debe desviarse hacia algo que represente el objetivo que se desea fortalecer.
Prendida, por ejemplo, junto a la fotografía de una pareja revitaliza los vínculos, las relaciones y el amor.

Si la enciendes en un negocio, propicia éxito y prosperidad

En la habitación de los enfermos o junto a una foto de la persona a la que queremos ayudar en su salud, es muy beneficiosa para su recuperación.

Colocada en un platillo con monedas ayudan a la economía y la abundancia.

Dos advertencias a tener en cuenta: 
Puedes prender una vela de miel cualquier día de la semana menos en sábado y en cualquier luna menos en menguante.

Con estas pequeñas precauciones, tienes una formula muy eficaz y fácil de utilizar para atraer la suerte.

Se pueden solas o como refuerzo de otros rituales pues su energía es muy potente y una vela de miel en un ángulo de un altar hace más fuerza para que lo se pida sea concedido.

Se puede ritualizar. Para ello, una vez encendida, acerca las manos a la llama con cuidado de no quemarte, como si quisieras recoger su calor y mientras lo haces piensa fuertemente en el objetivo para el que la has encendido, visualizándolo para que se realice la transferencia y también puedes decir de palabra tu petición.

Encender una vela de miel es un trabajo muy fuerte y puro, que bien hecho, produce por lo general grandes resultados de inmediato.

Dice la tradición que cuando entra una abeja en la casa no es recomendable ahuyentarla, porque su presencia aparta a los enemigos.